Desde que mis papás se divorciaron ya no he vuelto a ver a mi papá porque no me ha buscado. Me siento abandonado, ¿será que dejó de quererme?

Lo importante no es lo que las personas sienten sino lo que hacen. El dilema no debe ser si tu papá te ama o no; al final del día la decisión de amarte no está en ti sino en él. Si una persona no te ama porque no puede o porque no quiere, poco puedes hacer; el resultado es el mismo.

 

Cuando los adultos no se entienden, a veces descargan en sus propios hijos la ira y frustraciones causadas por sus parejas y por ellos mismos. Si este es el caso de tu papá, necesitas comprenderlo, sin que tal hecho lo libere de ser responsable ante ti del abandono emocional. Sería bueno –sólo por no dejar– que le escribieras o trataras de llamarle, diciéndole que entiendes que la relación con tu mamá es tensa, pero que te ayudaría que el cariño que se tienen no se viera empañado por ello; que te hace falta y que lo amas. Si no reacciona, él se lo perderá: el amor de nuestros hijos no es algo que se deba desperdiciar.