¿Cómo supero la muerte de mi hija?

Primero que nada, déjame decirte que siento mucho, muchísimo la muerte de tu hija. Sé que no hay palabras de consuelo que puedan disminuir tu dolor.

 

La muerte de un hijo es una tragedia inimaginable. Así como las personas que pierden a sus padres son huérfanos y aquellos que pierden su pareja son viudos, no hay palabra que describa a los padres dolientes.

 

No hay receta mágica para superar el dolor que la muerte de un hijo produce. Empieza por cuidar tu salud física: trata de comer sano, bebe muchos líquidos – evita el consumo de alcohol y drogas, trata de dormir y de descansar. Si puedes, has ejercicio.

 

Abraza con el corazón los buenos recuerdos de tu hija y también abraza el dolor por su muerte. Los sentimientos que trae la muerte de un ser querido deben ser vividos para poder dejarlos atrás. Debes tener paciencia a tus sentimientos y a tu dolor. Nadie puede decirte cómo dolerte. El duelo es tan individual como lo somos cada uno de nosotros.

 

Date permiso de vivir tu dolor, pero también date permiso de reír, de pasar un buen momento, de disfrutar la vida.

 

No hay un tiempo límite para dolerte, no dejes que nadie te diga lo contrario. Los aniversarios, los cumpleaños y las fiestas son dolorosos y es normal que esos días o los días previos te sientas muy mal. Poco a poco, el dolor se hará llevadero y aprenderás a vivir con él, porque serás más fuerte.

 

Hay asociaciones de padres dolientes que tienen grupos de autoayuda. Considera la opción de asistir a una sesión. También hay grupos de apoyo en línea que funcionan 24 horas al día, 365 días del año. No estás solo, hay muchos padres dolientes dispuestos a brindarte su apoyo en estos momentos.

 

Recuerda que el dolor que ahora sientes es directamente proporcional al amor que le tienes a tu hija… y que el amor es siempre más fuerte que la muerte.

 

No estás solo.